¿Cuál es tu nivel de compromiso?
¿No estás contento con los resultados que estás obteniendo en tu vida? ¿Quieres cambiarlos, pero no sabes por dónde empezar?
Durante mucho tiempo escuche una frase atribuida a Albert Einstein: “Si quieres resultados distintos, haz cosas distintas”, pero al inicio, debo admitirlo, esta frase no me ayudó mucho al contrario me dejaba confundido.
Pensemos en un ejemplo simple, casi todos queremos ser saludables, queremos ejercitarnos regularmente, comer mejor y sentirnos bien cuando nos vemos frente al espejo. Pero querer algo no significa que realmente vaya a ocurrir, muchas personas quieren una vida saludable, pero no tienen el tiempo, los medios o la disciplina para sostener esos hábitos. Aquí aparecen dos verbos que solemos confundir: querer y poder. Sin embargo, todavía falta una palabra más poderosa que ambas: compromiso.
Analicemos dos situaciones, primera situación: bajo compromiso, la persona no es disciplinada con su alimentación, casi no se ejercita y consume con frecuencia bebidas altas en azúcar, el resultado es predecible: mala salud y sobrepeso; segunda situación: alto compromiso, la persona cuida su alimentación, consume los nutrientes necesarios en cantidades adecuadas, se ejercita con regularidad y mantiene una buena hidratación, el resultado también es predecible: salud, bienestar y el físico que desea.
Si aquello que deseas en la vida aún no forma parte de tu realidad, vale la pena hacerse una pregunta incómoda: ¿Cuál es realmente tu nivel de compromiso?, cuando el compromiso es total, las acciones cambian, y cuando las acciones cambian, los resultados también.